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Control de calidad en archivos de flexografía: evita problemas antes de la impresión

Control de calidad en archivos de flexografía: evita problemas antes de la impresión

Control de calidad en archivos de flexografía: evita problemas antes de la impresión

En la flexografía, los pequeños detalles del archivo pueden provocar grandes pérdidas en la producción. Problemas como el exceso de tinta, un TAC fuera de los límites, elementos por debajo de los mínimos recomendados o un trapping incorrecto pueden provocar desperdicio de material, pérdida de tiempo en la máquina y trabajo adicional.

Por ello, el control de calidad de los archivos antes de la grabación de las planchas y de la impresión es una etapa fundamental en el proceso de preimpresión.

En este artículo, abordaremos los puntos principales que deben analizarse en los archivos de flexografía y cómo evitar problemas antes de que lleguen a la fase de producción.

¿Qué es el TAC (Total Area Coverage) en flexografía?

El TAC (Total Area Coverage), también conocido como cobertura total de tinta, representa la suma del porcentaje de todas las tintas aplicadas en un área determinada de la obra.

Ejemplo:

  • Cian: 80 %
  • Magenta: 70 %
  • Amarillo: 60 %
  • Negro: 40 %

TAC total = 250 %

Aunque parezca sencillo, esta cifra es sumamente importante en el proceso de impresión.

¿Por qué un TAC elevado es un problema?

Cuando la cobertura total de tinta supera el límite recomendado para el sustrato y para el proceso de impresión, pueden surgir diversos problemas:

  • Secado inadecuado
  • Exceso de puntos
  • Borrones
  • Set-off (transferencia de tinta a otras superficies)
  • Pérdida de nitidez
  • Problemas de adherencia

Cada impresora, tinta, rodillo anilox y sustrato tiene unos límites diferentes, pero en flexografía es habitual trabajar con límites que oscilan entre:

  • del 220 % al 280 % para diversos sustratos
  • Algunos materiales concretos requieren límites aún más bajos

Es fundamental supervisar el TAC para garantizar la estabilidad de la impresión.

Letras mínimas de impresión: lo pequeño puede convertirse en un gran problema

En la flexografía, es posible que los elementos muy pequeños simplemente no se impriman correctamente.

Esto incluye:

  • Textos breves
  • Líneas finas
  • Microdetalles
  • Aspectos negativos
  • Redes muy ligeras

Estos elementos pueden desaparecer, cerrarse o sufrir distorsiones durante la grabación de la plancha y durante la impresión.

Ejemplos habituales de problemas con mínimos

  • Texto blanco sobre fondo oscuro se cierra
  • Las líneas finas desaparecen
  • Los elementos en negativo pierden definición
  • Las retículas bajas desaparecen por completo

Cada proceso tiene sus propias tolerancias, pero normalmente el control de mínimos evalúa:

  • Grosor mínimo de la línea
  • Tamaño mínimo del texto
  • Punto mínimo de la retícula
  • Áreas negativas mínimas

Sin esa validación, el diseño aprobado digitalmente puede diferir mucho del resultado real en la impresora.

El exceso de tinta: uno de los principales enemigos de la flexografía

El exceso de tinta no está relacionado únicamente con el TAC total.

También es importante examinar zonas concretas de la obra en las que haya una concentración excesiva de pintura, sobre todo en:

  • Grandes colocones
  • Degradados densos
  • Sombras
  • Áreas con superposición de colores

Entre los problemas causados por un exceso de tinta se incluyen:

  • Secado lento
  • Preparación de pedidos
  • Manchas en la impresión
  • Errores de transferencia
  • Ganancia de puntos
  • Inestabilidad del color a lo largo de la tirada

En la práctica, esto puede provocar un desperdicio de material y dificultades para mantener la uniformidad entre lotes.

Por eso, es fundamental identificar esas áreas antes de la producción.

El trapping en flexografía: fundamental para evitar las rayas blancas

El «trapping» es la técnica que se utiliza para compensar pequeñas variaciones de registro entre los colores durante la impresión.

Incluso las impresoras de alta calidad presentan pequeñas variaciones mecánicas en el registro. Sin un trapping adecuado, estas variaciones pueden provocar defectos visibles.

El problema más habitual es la aparición de:

  • Filetes blancos
  • Fugas de color
  • Contornos irregulares
  • Bordes desalineados

¿Cómo funciona el trapping?

El «trapping» crea un pequeño solapamiento entre colores adyacentes.

Ejemplo:

  • Un fondo azul se encuentra con un objeto amarillo.
  • Sin espacio: cualquier desviación en el registro genera un espacio en blanco.
  • Con el «trap»: hay un pequeño solapamiento que absorbe esa variación.

Problemas causados por un trapping incorrecto

Trampa insuficiente

  • Aparición de espacios en blanco

Exceso de trampas

  • Contornos visibles
  • Modificación visual de la ilustración
  • Cambio de color en zonas críticas

Además, el trapping debe tener en cuenta:

  • Orden de impresión
  • Opacidad de la tinta
  • Características del sustrato
  • Tolerancia de alineación de la máquina

El control de calidad en la flexografía debe realizarse antes de la impresión

Detectar estos problemas solo durante la impresión resulta caro.

Cuando se produce un fallo en la máquina, los costes aumentan rápidamente:

  • Pérdida de material
  • Tiempo de inactividad de la máquina
  • Reelaboración
  • Regrabación de planchas
  • Retraso en la entrega

Por eso, las empresas de flexografía invierten cada vez más en validaciones automáticas previas a la impresión.

Cómo ayuda eyeView en el control de calidad de los archivos de flexografía

O eyeView Se ha desarrollado para que el proceso de aprobación sea más inteligente y seguro.

Durante el análisis del archivo, permite identificar automáticamente problemas críticos como:

  • TAC superior al permitido
  • Elementos por debajo de los mínimos de impresión
  • Exceso de tinta en zonas críticas
  • Problemas de trapping y riesgo de registro

Todo esto se puede comprobar directamente durante la aprobación del archivo, antes de que pase a la grabación de la plancha o a la impresión.

Esto reduce los errores, evita el desperdicio y aumenta la seguridad en el proceso de producción flexográfica.

Si el objetivo es mejorar la calidad y reducir los riesgos en la preimpresión, el control técnico del archivo debe dejar de ser opcional y pasar a formar parte del proceso de aprobación.

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